Las mujeres son un grupo diana de la industria tabaquera a través del marketing, la publicidad y la promoción del tabaco.

Actualmente, la promoción encubierta dirigida a ellas está dominada por el intento de presentar el tabaco asociado a valores importantes para las mujeres de cualquier grupo social:
– la independencia personal y económica,
– la equiparación de derechos con el hombre,
– el atractivo personal y sexual,
– el mantenimiento de una figura atractiva mediante un supuesto control del peso corporal a través del consumo de tabaco.

Los principales canales de difusión de estos valores atractivos para las mujeres son, entre otros: los reportajes de moda en los que las modelos salen fumando, reportajes o entrevistas a personas famosas que fuman, eventos patrocinados por empresas vinculadas al tabaco (fiestas, concursos, exposiciones, etc.).

Por otra parte, la nicotina afecta la fisiología de la mujer y el estado de ánimo de forma diferente a afecta a los hombres. Por ejemplo, las tasas de metabolismo de la nicotina son significativamente más altas en mujeres fumadoras que toman anticonceptivos orales o que están embarazadas. 

Los riesgos para la salud de las mujeres, relacionados con el consumo de tabaco, incluyen la osteoporosis y aumento del riesgo de fractura, la menopausia temprana y problemas de salud sexual y reproductiva.

Finalmente, los principales obstáculos que pueden hacer que dejar de fumar sea más difícil para las mujeres que para los hombres incluyen la pobreza, la depresión, la falta de apoyo social, y el temor de aumento de peso. La supresión del apetito es un aspecto crítico del atractivo del tabaco para muchas mujeres y niñas en algunos grupos socioeconómicos.